Por Mariel Figueroa

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Me lo he preguntado cientos de veces, sobre todo en los últimos meses, después de que se rompe un corazón, el miedo y la inseguridad salen a flote, una voz dentro de ti comienza a decirte una y otra vez “no lo hagas, no te enamores”.

Puedo dejar de preguntármelo y decidir que no vale la pena, el dolor, las lágrimas, las horas sin dormir, pero hay algo que puede hacerme cambiar de opinión.

He pensado que hay cosas en las que puedo confiar, las matemáticas nunca me dejarán, la pintura nunca se terminará, siempre podré cantar canciones, siempre podré escribir, leer.

Bailaré todos los ritmos del mundo, comeré toda la comida que pueda; y es por ello que siempre creí que era mejor dedicarle tiempo a mi carrera, a mi pasión por el arte, a mis hobbies, que convertir a una persona en tu vida porque las personas se dejan unas a otras, el amor entre ellas se acaba, dejan de cantarse, de escribirse, de bailar, de compartir una cena, porque el amor es una mierda y alguien siempre termina lastimado.

Lo creí y la primera vez que me enamoré así fue.

Ahora sé que la probabilidad de que te lastimen es alta pero también sé que el futuro es incierto y nunca se puede saber con exactitud que harás al segundo siguiente, he visto, a lo largo de mi vida personas desperdiciar su tiempo por temor a lo que podría pasar, no quiero ser una de ellas, no quiero cerrarme y que las cosas cambien; hace 5 años quería estudiar medicina y ahora sé que haber estudiado arquitectura es lo mejor que me ha pasado, solía devorar libros enteros en una noche y hace un año que no termino los últimos tres que comencé a leer, y puede que me rompa una pierna y que tenga que dejar de bailar, que se me caigan los dientes y la comida no sepa nunca igual.

Alguna vez confié, cuando todo estaba a punto de terminar solo me preguntaba una y otra vez

¿Qué va a pasar con nuestro amor?

¿Qué pasaría con todas las veces que nos dijimos “te amo”, todas las promesas que nos hicimos, esas veces que le prometí que siempre estaría para él, que siempre lo amaría?

No sé lo que pasó con su amor, pero sé que él mató el mío, con cada una de sus acciones, con cada una de sus falsas promesas, y todos los días hay cierto odio hacia mí por haberme permitido confiar en él, sobre todo cuando después de tanto tiempo la gente me sigue hablando de él y de como no era la única. Mi amor se acabó y con él mis promesas.

Aún y con todo lo anterior hay algo, alguien.

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By Samara Saavedra

Se lo he explicado cientos de veces, cada que me promete que me amará toda su vida, que cuidará de mí, que me hará la chica más feliz del mundo y que siempre estará para mí; le explico que no puede prometerlo, son promesas falsas, que ahora puede sentirse de esa forma, pero con el tiempo las cosas pueden cambiar. Pero veo su expresión, mi desayuno en la cama, sus tarjetas y regalos, lo mucho que lo quiere mi familia y ese algo en él que me hace querer hacer promesas de nuevo, olvidar a esa gente con la que estuve en el pasado cuyos recuerdos no quiero más en mi mente, me hacer creer que el amor es de verdad y que es ese arte que nunca se terminará, que vale la pena querer.